sábado, 18 de octubre de 2014

Clases para 9º Grado

Clase No. 1
MODERNISMO

LOGRO: Reconocer las características literarias del modernismo como el primer movimiento  literario propiamente latinoamericano
INDICADOR O EVIDENCIA: Reconoce las características literarias del modernismo y lo diferencia del concepto de modernidad.
Pregunta problema:
¿Cuál fue el primer movimiento literario propio de los americanos?
Lluvia de ideas de los estudiantes, luego se parte del concepto




Modernismo: El mundo durante el periodo comprendido entre los años de 1890 y 1930, y por lo menos los cuatro siglos que le precedieron, se caracterizó por ser el fruto de una cultura europeizante. Países como Francia, Inglaterra y Alemania eran considerados los focos de la intelectualidad y de la cultura desde el siglo XVIII y de ellos irradiaban  los principales movimientos artísticos y filosóficos que imponían los cánones  estéticos del traído de esta situación y la producción artístico  latinoamericana  era una versión más de la creaciones originadas en Europa, aunque en algunos casos, martirizadas con aspectos puramente americanos.

Belleza y lujos latinoamericanos: En primera instancia los cambios sociales, políticos y económicos que dieron origen a la BELLE EPOQUE, permitieron a la clase burguesa latinoamericana disfrutar de un mundo lleno de excesos y de lujos, imitando la realidad europea del momento. A los segundos modernistas que se marginaron por iniciativa propia de los placeres del mundo burgués, se les ocurrió  crear en sus obras unos mundos utópico y se aislaron de su entorno, por eso recurren en sus obras a crear mundos fantásticos que remiten al lector a países  lejanos de la mitología griega, del medio y lejano Oriente. A este hecho se le denominó la Torre de marfil o el castillo de Axel.


El modernismo y el tango: Argentina se expresa: Las leyes Argentinas, que en su Constitución Nacional favorecían  la inmigración de ciudadanos europeos de toda condición a su territorio, fue testigo de la llegada de uno de los instrumentos más representativos de la música porteña argentina: el bandoneón. Originario de Alemania, llegó a Buenos Aires  con algunos de los múltiples marineros o ciudadanos inmigrantes para quedarse en ese territorio y revolucionar el tango que se ejecutaba, en principios con guitarra.

ANALISIS LITERARIO
Bolero y modernismo: la canción como literatura popular
Resumen
El presente artículo plantea un análisis del discurso del bolero desde la perspectiva de la cultura popular, considerada como un fenómeno social de magnitud sociológica e importancia artística simultáneamente. Se sugiere una complementariedad discursiva y actitudinal entre literatura y cultura popular, ilustrada por la influencia de la poesía modernista en los textos bolerísticos, de semejante modo como el Mester de Juglaría puede relacionarse con el desarrollo de la trova provenzal en lengua de Oc. El artículo cita numerosas letras de boleros considerados "clásicos" en el género, reconstruyendo en parte el discurso de la cultura popular en relación con el imaginario colectivo del amor. Por último, se analizan ciertas derivaciones culturales del imaginario bolerístico para la conformación de algunos contenidos identitarios de nuestra cultura latinoamericana.
1. Fundamentos
El patrimonio cultural hispanoamericano posee una riqueza desmesurada que sólo durante el siglo XX comenzó a ser reconocida y atesorada por los propios habitantes del continente. Dicha riqueza, que consiste en el despliegue de las diversas manifestaciones expresivas de los pueblos americanos, alcanza una de sus cotas más altas en la producción literaria y artística de cada nación, donde la potencia creativa se ha materializado en incontables obras que, especialmente durante el último siglo, han cubierto las más variadas formas tanto doctas como populares. Es así como junto a las artes clásicas -cuya categorización continúa siendo una herencia epistemológica europea y, con ello, etnocéntrica y discriminativa- nuestro continente ha generado multitud de discursos peculiares, de índole antropológica, folklórica y literaria a la vez, mezcla original que se debe, sin duda, a la condición mestiza de su cultura.

Uno de estos ámbitos de creación mixta, que combina la producción lingüística con fuertes componentes identitarios típicos de las creaciones colectivas -pese a que la mayoría de las obras reconocen la firma de creadores individuales- es la canción popular, un subgénero artístico que en todo el continente ha dado muestras de una fecundidad pasmosa y un empuje tan vigoroso que han hecho de la canción latinoamericana una de las más importantes contribuciones artísticas y culturales de América a la civilización mundial, tanto o más que su literatura y sus artes plásticas, en un proceso que, especialmente en el vigésimo siglo, pudo aprovechar las facilidades técnicas que proveyó el desarrollo tecnológico de las industrias discográfica y radiofónica.

El desenvolvimiento de la canción popular es, por supuesto, resultado de variables mucho más complejas aún que las señaladas, más lo que aquí deseamos destacar es la importancia crucial que la canción hispanoamericana ha tenido en cuanto a la divulgación internacional del imaginario sentimental v político de unos pueblos que, numerosísimas veces, no han contado con otra tribuna de igual repercusión. Tanto en el ámbito rural -el folklore campesino- como en el ciudadano -el folklore urbano- se han producido obras de naturaleza imperecedera v auténtica a la vez cuyo inventario -inagotable, por lo demás- constituiría un necesario reconocimiento a una de las más versátiles contribuciones de Latinoamérica al legado civilizador: el trasunto, en este caso poético, político, sentimental e histórico a la vez, de la unidad integral de nuestros pueblos, carta de identidad continental que se reconoce en los más lejanos ámbitos de la cultura mundial. Piénsese en el tango, internacionalmente conocido -existen orquestas de tango en Indonesia y festivales de milonga en Japón- o en el despliegue de la música de Brasil en todo el continente, o en la importancia testimonial de los corridos revolucionarios, la inseparabilidad rítmica de la música cubana -músicos de todo el mundo acuden a La Habana o a Santiago de Cuba para iniciarse- o, como es el propósito de este artículo, la universalidad del bolero, verdadera cartografía sentimental del continente, posiblemente la música latinoamericana más conocida en el mundo (v. gr. Sinay, 1994).

Pero más importante que su difusión mundial, lo que en última instancia es sólo un reconocimiento ulterior, lo esencial de la canción latinoamericana es su función identitaria, por configurar un discurso redundante y sostenido acerca de la propia cultura donde se origina y, al mismo tiempo, ser producto directo de ésta.

2. Antecedentes previos: aspectos literarios de la música popular

"Canción" es, según los diccionarios, una "composición en verso, que se canta, o hecha a propósito para que se pueda poner en música" (DRAE, 1984).

No obstante lo anterior, es evidente que las canciones no son lo mismo que la literatura. Los modos de recepción y la naturaleza misma de ambos discursos son diferentes. El ámbito cultural en el que se inscriben es, asimismo, distinto. Numerosos y recientes estudios de Historia Social y/o Historia Cultural (ver bibliografía) consideran a la canción popular como una forma marginal e importantísima de cultura, cuyo análisis permite arrojar luces acerca de fenómenos identitarios, psicosociales, políticos, antropológicos y/o estéticos de la sociedad en que surgen. En los textos es posible encontrar fragmentos alternativos de historia cotidiana, pesquisar el surgimiento, circulación y consolidación de elementos significativos del imaginario colectivo, y hasta rescatar enunciaciones fragmentarias acerca de fenómenos frecuentemente elididos por la historiografía canónica, más generalmente abocada al estudio pormenorizado de los hechos institucionales, nacionales u oficiales. De todos modos, y por ser la canción un fenómeno multifacético que se inscribe tanto en la cultura popular como en la industria cultural, resulta necesario reconocer, en primer lugar, la especificidad de su ámbito expresivo y la condición tripartita de su enunciación social, aunque luego este artículo en particular aborde sólo una de esas vertientes.

La canción, como género artístico, es la combinación de tres elementos comunicacionales cuya estructura es totalmente complementaria: son los códigos literario, musical e interpretativo (Muñoz, 1985; Demicheli, 1988).

CÓDIGO LITERARIO: letra o texto, rima, contenido verbal. Es el conjunto de significantes lingüísticos verbales portadores del sentido referencial, que se recepcionan globalmente dentro del lenguaje. De un modo más simple, es el contenido lingüístico verbal de una canción. Por ello mismo, cada texto de canción puede, además, ser portador de diversas connotaciones, cultas, emocionales o de cualquier índole, según el nivel de decodificación en que se realice la escucha. Por otra parte, al ser los textos (al menos en su inmensa mayoría) de factura poética, es frecuente encontrar polisemia en muchas letras, una superposición de significados, tributarios o no, que enriquecen al fenómeno de recepción y hacen de las letras de las canciones un amplísimo corpus para el análisis cultural.

CÓDIGO MUSICAL: melodía, armonía, ritmo, arreglos, sonido peculiar de los instrumentos. Es el conjunto de signos sonoros (excluidos los fonemas verbales) organizados en una secuencia temporal: la melodía. Los portantes del signo son los instrumentos, y el uso combinado de ellos da origen a la noción de "arreglo musical". De este modo, lo musical se materializa en dos niveles: la concepción melódica global del tema y su expresión sonora materializada en un arreglo, el cual de este modo pasa a ser un vehículo a través del cual se connota a la melodía.

CÓDIGO INTERPRETATIVO: canto, cadencia vocal, voz humana. Es el conjunto de significantes expresivos de índole más bien prosódica: es decir, equivalen al modo de enfatizar y articular los textos -letrístico y musical- a través de la interpretación realizada por el vocalista. Por ello mismo, se aprecia que tal expresividad depende del particular uso que el cantante hace de los elementos analógicos de la canción como mensaje. Puede señalarse, entonces, que la interpretación es un hecho de habla de la canción.

¿Por qué resulta necesaria esta subdivisión analítica? Porque la canción es un fenómeno performativo, cuya consumación ocurre en la recepción social, mientras se la canta, se la escucha o se la baila. Es una interacción social más que un discurso preexistente, y conlleva por ello todas las posibilidades transformacionales que un acto lingüístico asume cuando los usuarios son múltiples. Sin embargo, esta división es, principalmente, un artificio explicativo. El hecho es que una canción, precisamente por su carácter performativo, alcanza la plenitud de su impacto en la recepción. Y como se trata de un fenómeno de interacción social, las respuestas de los receptores van también reconfigurando el discurso cancionístico, que se va adaptando progresiva y sistemáticamente a las expectativas receptivas de comunidades lingüísticas que la consumen. Allí reside la importancia cultural del estudio de la canción: constituye un verdadero catastro de contenidos temáticos de la cultura popular, resemantizados por su circulación profusa. Es decididamente posible leer, entonces, la textura de un imaginario social específico así como aparece representado por las canciones circulantes en dicho período, en la medida que constituyen un contradiscurso que complementa al discurso social hegemónico.

RECUPERA INFORMACIÓN

1.       ¿Cuál es el patrimonio cultural hispanoamericano que  posee una riqueza desmesurada durante el siglo XX?
2.       ¿Menciona uno  de estos ámbitos de creación mixta, que combina la producción lingüística con fuertes componentes?
3.       ¿Cuáles son los antecedentes previos: aspectos literarios de la música popular?
4.       La canción, como género artístico, es la combinación de tres elementos comunicacionales cuya estructura es totalmente complementaria. ¿Cuáles son? y ¿Qué significan?
5.       ¿Por qué resulta necesaria esta subdivisión analítica?


    



Jorge Luis Borges, escritor Argentino de importancia superlativa  en la literatura del siglo XX, es uno de los más reconocidos en el mundo por su agudeza crítica y por su creatividad desbordante, manifiesta en sus numerosos ensayos, cuentos y poemas. A lo largo de su vida de escritor le fueron otorgados, muchos premios y reconocimientos por su labor literaria. Es reconocida su afición  por las ácidas críticas a sus colegas.





CONSULTA, GRAFICA Y SOCIALIZA EN LA PROXIMA CLASE

Ø  ¿Qué aspectos fundamentales identifica la literatura moderna respecto de las literaturas modernista respecto de las literaturas de influencia europea o norteamericana?
Ø  ¿Qué características sociales y culturales de Latinoamérica  impulsaron el surgimiento del modernismo latinoamericano?
Ø  ¿Qué temas inspiraron a los autores modernistas?
Ø  ¿Cómo maneja en sus obras el lenguaje los autores modernistas?
Ø  ¿Explica porque al modernismo se le conoce como la carta de identidad de la literatura latinoamericana?
Ø  ¿Por qué la literatura modernista está llena de simbolismos?

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